¿Se esperaba una acción como la realizada por parte de los Estadounidenses en suelo Venezolano? Sí. ¿Se esperaba que realizaran éste tipo de intervenciones militares en suelo Venezolano? Sí. ¿Se esperaba que se auto-proclamaran gobierno de Venezuela tras quitar del poder al presidente de Venezuela? Sí. Se esperaba todo esto y más.
Lo que no se esperaba era que los Venezolanos y muchos ciudadanos en el mundo repudiaran el acto en lugar de festejarlo.
Deja en evidencia que los ciudadanos percibimos la realidad de manera diferente a la que se nos imponía a mediados del siglo pasado.
¿Estamos siendo testigos o partícipes?
Cuando éste tipo de fenómenos se veían en Medio Oriente, éramos téstigos gracias a la internet que hoy más que nunca está amenazada para los Latinoaméricanos como lo ha sido para los Europeos en los últimos años. Sin embargo, como lo vivimos en la pandemia a principios del 2020, cuando aquello de lo que éramos testigos comienza a afectarnos directamente, quizá, es porque ya sea demasiado tarde.
Los que fuimos testigos de inicio del concepto “terrorismo” en 2001 y ahora se ha transformado en “narco-terrorismo”, sabemos cuál es el objetivo de su concepción: Es un pretexto para continuar con la hegemonía como la conocemos desde el fin de la segunda guerra mundial, aunque yo me atrevería a decir con responsabilidad, que no ha sido una lucha por imponer o mantener una hegemonía, sino una dictadura, esa que tanto se ha expuesto en la música de protesta Latinoamericana.
No tengo una respuesta para la pregunta con la que inicio ésta reflexición, pero de algo estoy seguro: Será una América Latina diferente a partir de hoy 3 de enero del 2026.
¡Muchas Gracias por el apoyo!